"...el hombre no es nada más que su proyecto, no existe más que en la medida en que se realiza; por lo tanto, no es otra cosa que el conjunto de sus actos, nada más que su vida." J.P. Sartre, El existencialismo es un humanismo

"Llega siempre un tiempo en que hay que elegir entre la contemplación y la acción." A. Camus, El mito de Sísifo

"Una minoría no tiene ningún poder mientras se aviene a la voluntad de la mayoría: en ese caso ni siquiera es una minoría." H.D. Thoreau, Desobediencia civil

19 de noviembre de 2013

Fusilamiento económico

Parece que las manifestaciones están poco reguladas.
Parece que la gente sale mucho a la calle, protesta, y pide cosas.
Parece que se usa mucho la libertad de expresión.
Parece que hay muchas críticas y motivos para todo esto.
Parece que la solución sea multar esas conductas.

Hacía falta una reforma que regulara las manifestaciones; pero regular significa penalizar; y penalizar significa evitar. El objetivo es definir como ilegal todo aquello que ha surgido, desde la legalidad del derecho a manifestación y a la libre expresión, ante las necesidades actuales. Multas de hasta 600.000 euros que nadie con la necesidad de manifestarse en frente de un congreso puede pagar; multas ridículas, patéticas, estrafalarias, desproporcionadas, monstruosas, grotescas, propias de una película surrealista; multas desactualizadas, mucho más que esa ley que querían actualizar.

Manifestantes pagando una multa.

No es de extrañar que un Estado, y de primeras un sistema y un ideario, tan obsesivo con cifras y ganancias económicas piense de primeras en multar conductas; si la obsesión se pusiera en la fuerza militar, veríamos fusilamientos y campos de concentración. Ésta es solo otra forma de hacer callar, de que un acto no vuelva a ocurrir, llevándonos cada vez más a la pobreza, el hambre y la incultura; se trata de un fusilamiento económico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada